Porque la maternidad inspira

Entrevista por teléfono

entrevista por telefono

No sabes el día ni la hora de cuando te llamaran y justo suena el teléfono en el momento en el que tu retoño acaba de romper a llorar, por cualquier motivo, como siempre, poco inteligible para el mundo de los adultos. ¿Qué haces? Pues coges el teléfono, ves un numero desconocido y piensas que seguramente llaman  de alguna campaña de marketing o se te ha olvidado alguna cita con el médico y te llaman para recordártela.  Mientras intentas limpiar el moco que está colgando hasta el suelo, se te presenta con nombre y apellido la persona del otro lado y te informa que te esta llamando para hacerte una entrevista. Don´t panic! Has oído bien aunque con algún que otro problemilla. Con algo de suerte has podido entender que te llaman de alguna empresa a la que lo más  probable enviaste el curriculum, seguramente no retuviste el nombre de esta empresa así que por si acaso pregunta:

¿Perdona, me puedes repetir de donde me llamas (con una voz dulce y para nada cabreada con el mocoso)?

Así te puedes ubicar, al saber bien qué empresa es, rápidamente puedes hacer el repaso de la descripción de las funciones y en 2 segundos estar preparada para enfrentarse a la entrevista telefónica. Sin embargo tu niñ@ al ver que le haces aun menos caso de lo le gustaría, sigue su revolución y si o si, inevitablemente se escuchará su llanto a través del teléfono. Lo más probable en esta situación, es que la persona del otro lado, preocupada por ti y por tu pobre criatura, te preguntará

¿Te molesto? ¿Te puedo llamar en otro momento si te parece?

Veamos las opciones de respuesta que tenemos:

A) Si, por favor, llámame en 2 horas (a ver si con ayuda de los dioses la criatura se echará la siesta justo cuando me llamen)

B) No, no te preocupes. Déjame solo 1 segundo para que coja un boli y algo para anotar (realmente en este momento vas a enganchar el niño a la teta, ponerle un dibujo animado, darle su galleta preferida o frasco de la calma o cualquier otra cosa que sepas que funcionará para que cambie su estado emocional a algo más manejable)

C) No, déjame que encierre al niño gritón en el armario y así charlamos tranquilamente.

De las tres opciones dos son validas, según las circunstancias y la condición en la que se encuentra el niño por supuesto. La opción A está bien, en el caso que  estemos en medio de la calle, sin ningún tipo de recurso ante nuestro tesoro con un ataque de  rabieta de los famosos 2 años. Sabemos que no se le pasará pronto, además estamos en un sitio ruidoso y poco seguro para estar atentas a la preguntas de la entrevista. Sin embargo, hay un riesgo si tomamos esta decisión: puede que no nos vuelvan a llamar. Así es la vida, puede pasar y lo debemos asumir.

Veamos la opción B. No esta mal para nada. Demuestra nuestro interés supremo en la entrevista (aunque la opción A no quiere decir lo contrario, lo único que el momento no es el más adecuado). Si la eliges, respira hondo, céntrate y SONRÍE. Si sonreímos, nuestra voz cambia, se hace mas dulce y agradable, además condicionamos a nuestra mente a pensar de manera positiva, lo cual nos ayudará a acertar de mejor manera las respuestas. Para nuestro interlocutor la comunicación también será mucho más agradable así que en general, toda la entrevista será simplemente más fácil.

Opción C……aunque a veces se nos puede pasar por la mente (algo de ironía y humor nos tiene que quedar), obviamente lo dejaremos para nosotras sin comentarios adicionales 😉

Te diría además que te pongas cómoda y relajada, pero en realidad no es un buen consejo ya que cambiando la postura a demasiado cómoda (como sentarse en nuestro blandito sofá, con una mantita y apoyando la cabeza sobre un cojín), nos puede perjudicar en la hora de responder. Nuestra comunicación no verbal (sobre cual ya hablaremos con más detalle  en otro post) condiciona la comunicación verbal . Eso significa que quizá no  podamos responder con tanta rapidez y convicción a las preguntas como nos gustaría. Mejor estar de pie, o incluso andando (por eso no sé si os habéis fijado, cuando alguien responde  a una llamada de teléfono y se trata de algo importante normalmente en seguida se levanta de forma espontanea porque el cuerpo reacciona así). Bien, ahora ya solo nos queda continuar la entrevista mientras con un ojo seguimos mirando a nuestro algo más relajado niño (benditos dibujos animados) y demostrar nuestras mejores competencias para el puesto.

Para este tipo de situaciones es conveniente estar siempre preparada, así que si estáis en el proceso de búsqueda de empleo, la clave del éxito está en una buena preparación. Estad atentas a un nuevo post en las que os seguiré hablando sobre las herramientas que os ayudarán en poco tiempo, a seguir los pasos para afrontar esta etapa con éxito.


Madre de 1 niño, enamorada de la fotografía, diseño, naturaleza y un buen té. Profesionalmente consultora en rrhh (selección, outplacement, orientación profesional, desarrollo) con un gran sueño de convertir las empresas en espacios con un enfoque del trabajo respetuoso con la familia y la vida personal.

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